El amor también se prepara todos los días: cuidado, alimentación y desarrollo en la infancia
Preparar la lonchera antes de salir, ofrecer una merienda tras las clases o compartir el desayuno apresuradamente son momentos cotidianos que se repiten a diario. Durante la infancia, estas decisiones, aunque parezcan simples, representan una de las formas más evidentes de cuidado y acompañamiento en el desarrollo de los niños.
El Día del Amor se asocia comúnmente con las relaciones de pareja, pero también nos invita a reflexionar sobre otras manifestaciones de afecto que se dan en lo cotidiano. En el ámbito familiar, el amor se construye a través de la constancia: elegir, cuidar y apoyar a los niños en su crecimiento físico y emocional.
La alimentación es fundamental en los primeros años de vida. Una dieta adecuada favorece el crecimiento físico, el desarrollo óseo y muscular, además de ayudar a formar hábitos que impactan en el bienestar a largo plazo. Nutrientes como el calcio, la vitamina D y la proteína son esenciales para el organismo y deben formar parte de una nutrición equilibrada desde etapas tempranas.
Esta conversación se vuelve cada vez más importante ante la situación actual de la nutrición infantil. Según datos del programa Vida Saludable, casi el 20% de los niños en edad escolar tienen obesidad y, si consideramos los casos de sobrepeso, la cifra supera un tercio de la población infantil. Estas realidades destacan la importancia de promover prácticas de alimentación informada en el hogar, basadas en decisiones accesibles y sostenibles para las familias.
"El sobrepeso y la obesidad infantil no surgen de la noche a la mañana. Son consecuencia de hábitos que se establecen a lo largo de los años. Por eso, cuidar la alimentación desde la infancia es una forma de prevención: seleccionar opciones con nutrientes esenciales, comprender lo que ingieren los niños y construir rutinas equilibradas puede tener un impacto significativo en su desarrollo y salud futura", señala Fernanda Bores, nutrióloga de Danonino.
Para fomentar estas prácticas, una merienda puede incluir fruta fresca con yogur, verduras crujientes con jocoque o hummus; mientras que un desayuno completo puede constar de un omelette con vegetales, pan integral, fruta y lácteos. Además, se pueden incorporar productos diseñados específicamente para niños, como Danonino, que proporciona calcio, vitamina D y proteína, integrándose fácilmente a diferentes momentos del día.
La claridad en la información nutrimental se convierte en un aliado para quienes toman decisiones sobre la alimentación infantil. Elegir productos sin sellos ni advertencias por exceso de calorías, azúcares o grasas permite elegir con mayor confianza.
Más allá de una fecha concreta, el cuidado infantil se construye en la repetición: los horarios, las decisiones y la atención en cada etapa del desarrollo. La alimentación diaria juega un papel fundamental en este proceso como una de las expresiones más constantes del cuidado familiar.
Este 14 de febrero, el amor también se manifiesta en esas decisiones que mantienen la rutina y apoyan el crecimiento de los niños, día tras día.
El Día del Amor se asocia comúnmente con las relaciones de pareja, pero también nos invita a reflexionar sobre otras manifestaciones de afecto que se dan en lo cotidiano. En el ámbito familiar, el amor se construye a través de la constancia: elegir, cuidar y apoyar a los niños en su crecimiento físico y emocional.
La alimentación es fundamental en los primeros años de vida. Una dieta adecuada favorece el crecimiento físico, el desarrollo óseo y muscular, además de ayudar a formar hábitos que impactan en el bienestar a largo plazo. Nutrientes como el calcio, la vitamina D y la proteína son esenciales para el organismo y deben formar parte de una nutrición equilibrada desde etapas tempranas.
Esta conversación se vuelve cada vez más importante ante la situación actual de la nutrición infantil. Según datos del programa Vida Saludable, casi el 20% de los niños en edad escolar tienen obesidad y, si consideramos los casos de sobrepeso, la cifra supera un tercio de la población infantil. Estas realidades destacan la importancia de promover prácticas de alimentación informada en el hogar, basadas en decisiones accesibles y sostenibles para las familias.
"El sobrepeso y la obesidad infantil no surgen de la noche a la mañana. Son consecuencia de hábitos que se establecen a lo largo de los años. Por eso, cuidar la alimentación desde la infancia es una forma de prevención: seleccionar opciones con nutrientes esenciales, comprender lo que ingieren los niños y construir rutinas equilibradas puede tener un impacto significativo en su desarrollo y salud futura", señala Fernanda Bores, nutrióloga de Danonino.
Para fomentar estas prácticas, una merienda puede incluir fruta fresca con yogur, verduras crujientes con jocoque o hummus; mientras que un desayuno completo puede constar de un omelette con vegetales, pan integral, fruta y lácteos. Además, se pueden incorporar productos diseñados específicamente para niños, como Danonino, que proporciona calcio, vitamina D y proteína, integrándose fácilmente a diferentes momentos del día.
La claridad en la información nutrimental se convierte en un aliado para quienes toman decisiones sobre la alimentación infantil. Elegir productos sin sellos ni advertencias por exceso de calorías, azúcares o grasas permite elegir con mayor confianza.
Más allá de una fecha concreta, el cuidado infantil se construye en la repetición: los horarios, las decisiones y la atención en cada etapa del desarrollo. La alimentación diaria juega un papel fundamental en este proceso como una de las expresiones más constantes del cuidado familiar.
Este 14 de febrero, el amor también se manifiesta en esas decisiones que mantienen la rutina y apoyan el crecimiento de los niños, día tras día.